El proyecto de depreciación acelerada, que hace dos años fue rechazado por el Senado en una de las derrotas políticas más duras para el ministro de Hacienda, Andrés Velasco, podría resucitar a instancias del propio Congreso.
Son diversos los actores desde la Alianza y la Concertación que creen que sería oportuno revivir la iniciativa, que apunta a impulsar la inversión privada mediante un descuento tributario por el gasto en activos fijos.
En abril de 2007, el proyecto fue rechazado por el bloque de 18 senadores de la oposición de ese momento, y por tres oficialistas (el radical Nelson Ávila, el socialista Carlos Ominami y el entonces demócrata-cristiano Adolfo Zaldívar), recuerdan los periodistas Eduardo Olivares y Lina Castañeda.
“El rechazo nuestro se debió a una manifestación de protesta porque no se estaba haciendo nada en favor de las pyme, no por otra cosa”, dice la senadora de la Unión Demócrata Independiente, UDI, Evelyn Matthei. Por lo mismo, adhiere completamente a la idea de reponer la iniciativa.
En Renovación Nacional consideran importante reactivar el proyecto, cuya tramitación legislativa terminó congelada en esa ocasión por decisión del Gobierno. El candidato presidencial de oposición, Sebastián Piñera, lo incluyó como una de sus 16 propuestas de impulso económico.
“No me opongo, aunque de todos modos tendríamos que estudiarlo”, cuenta el senador socialista Jaime Gazmuri.
“En su minuto esto fue muy debatido y hubo posiciones en desacuerdo”, rememora el presidente de la democracia-cristiana Juan Carlos Latorre.
Con todo, el diputado demócrata-cristiano Pablo Lorenzini no lo piensa dos veces al avalar la iniciativa, pero siempre que se aplique sólo por un cierto período, pues de otro modo no generaría el suficiente incentivo para que ahora las empresas inviertan.
Aunque se mostró partidario de monitorear y evaluar primero la ejecución del plan de estímulo fiscal, antes de pensar en medidas adicionales, el presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Rafael Guilisasti, valoró una posible reactivación del proyecto sobre depreciación acelerada en el Congreso.
En su opinión, es una ley adecuada para proyectos de inversión de envergadura que hoy están en duda, principalmente en la minería y el sector eléctrico.
El dirigente gremial espera conversar con las nuevas autoridades del Senado y de la Cámara de Diputados para que se puede constituir la comisión mixta que debe ver este tema.






